domingo, 25 de marzo de 2012

Fin del año lectivo 2001


                PALABRAS DE DESPEDIDA PARA LOS ALUMNOS DE 5TO AÑO  2001

            ENS N° 27 “Ing. Francisco Host” – Puerto Bermejo – Chaco – R. Argentina

            Queridos alumnos, hoy es sin duda alguna un día muy especial. Es uno de esos momentos especiales de la vida y cuando pienso en ustedes inmediatamente me traslado al año 1997, mi primer año en esta escuela y a su vez cuando estaban en el primero de estos cinco años que tan rápidamente pasaron. Es la primera vez en mi carrera docente que veo desfilar ante mí los cinco años de un grupo de alumnos.
            Durante este tiempo en que trabajamos juntos, sin duda hubo una simbiosis donde yo también aprendí de ustedes, sobre todo a conjugar los conocimientos con la realidad. Y les agradezco que me hayan dado la posibilidad de compartir esta última clase con ustedes. La más difícil porque es la de la despedida. Muchas veces los seres humanos se despiden. Pero esta es muy especial, porque se termina un tipo especial de comunicación. Es una despedida inevitable, porque es el fin de un ciclo. Siempre les dije que eran tan chiquitos cuando entraron… Los vi crecer año a año. El otro día uno de ustedes me dijo que algunos siguieron siendo chicos. Pienso que físicamente, pero espiritual e intelectualmente no.
Cada uno de ustedes tiene la capacidad de autodeterminación que les concede la libertad y  en el uso correcto de esa capacidad la posibilidad de seguir creciendo.  Y en el equilibrio de esta autodeterminación está el menor margen de error.
            Cada uno tiene su propio llamado a hacer algo, pero también sabemos que las condiciones económicas impiden muchas veces la realización de la propia vocación. En medio de esa situación es difícil mantener la esperanza, pero no imposible. La esperanza de concretar los sueños tiene que ver con el esfuerzo por alcanzarlos también, aunque no se reduzca a eso únicamente.
            Los ideales de una persona son como la estrella que guía la vida y que focaliza todas las energías del ser humano. Hoy que terminan esta etapa fundamental en la vida y comienzan otra, no pierdan de vista nunca estos ideales con los que salen, sin obsesionarse, por supuesto y sin ansiedad, de otra forma creo que las fuerzas se disgregan.
            Si alguna vez se desalienten busquen la manera de salir de esa situación, el desaliento es signo de que tienen aliento, que están vivos, pero puede ser el principio del fin. Cada vez que hagan algo correrán el peligro de equivocarse, eso todos lo sabemos.
            En un mundo donde la competencia se vuelve cada vez más feroz, no se llega de manera feliz al éxito pisando a seres humanos. El gran mal del mundo contemporáneo está en que el hombre dejó de amar. La felicidad no pasa únicamente por la búsqueda de lo material. Y menos en los sentimientos pequeños y mezquinos, sino en la capacidad de amar que todos llevamos y en la liberación de esas energías en favor del prójimo y de la sociedad toda.
            Para seguir creciendo como personas,  no se olviden de los valores que les inculcaron en el hogar o las personas que con las que compartieron estos cinco años. En cada momento de crisis es bueno volver a las fuentes y buscar lo mejor que recibieron durante este tiempo, dentro y fuera de la escuela.
La pereza y los malos pensamientos son una combinación muy peligrosa. El trabajo honrado, el estudio y las ideas bien intencionadas están entre las posibilidades correctas de conseguir cosas importantes.
Es fundamental a la hora de la debilidad o la tentación la confianza en la trascendencia, nuestra vida no se agota en lo que vemos y siempre la certeza de la presencia de un Ser Superior que nos conoce completamente es un resguardo moral que nos ayuda a preservarnos como personas y a mantenernos firmes en los valores.
            Realmente les deseo lo mejor en todo lo bueno que emprendan, tanto a los que estuvieron desde primer año, como a los que se fueron incorporando con el paso de los años.
           
                                                                                                       Diciembre de 2001

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